Las enfermedades crónicas, así como el envejecimiento, se asocian frecuentemente con el deterioro del estado nutricional, la pérdida de masa y función muscular (es decir, sarcopenia), el deterioro de la calidad de vida, aumento de las enfermedades y de la mortalidad. El sistema respiratorio sufre varios cambios estructurales en la pared torácica, disminuye la fuerza de los músculos respiratorios, hay cambios anatómicos en el pulmón, lo que conlleva que los adultos mayores tengan mayor grado de cansancio.

El manejo se basa fundamentalmente en el ejercicio físico y una dieta sana, con una adecuada ingesta de calorías y proteínas.