Después de la infección por SARS-CoV-2 ò COVID-19, hasta el 15% de los pacientes desarrollan secuelas pulmonares posagudas.

Estas secuelas se presentan hasta más de 12 semanas después de la infección e incluyen cansancio, dolor torácico cambios radiográficos o tomográficos como el vidrio despulido y cambios a nivel de la función pulmonar o espirometría, por lo que después de un proceso viral ocasionado por el COVID, se debe dar seguimiento.