El asma mal controlada afecta la calidad de vida, produce cansancio o agotamiento físico, un sueño que no es reparador, afecta el rendimiento en el trabajo y disminuye la actividad física.

Debes de reconocer si tu asma bronquial está bien controlada o no, y si tienes algunos de estos síntomas, debes acudir al médico.